jueves, 12 de septiembre de 2013

Aeroméxico y su Racista Campaña de TV

Desde que tengo uso de razón la música ha acompañado prácticamente cada momento de mi vida y esto fue resultado sin duda, por un lado, de una característica genética, pero por el otro, del omnipresente y constante hábito de mi padre de coleccionar y reproducir en casa música de todo tipo, desde los sonidos tradicionales de la costa jarocha, hasta las composiciones sinfónicas y concertantes de los grandes maestros de la llamada música culta.

Y es que además tengo el orgullo de ser nieto de uno de los más grandes representantes del danzón en los inicios del siglo XX, Juan de Dios Concha Burgos, quien abrió la brecha en el centro del país con este tipo de música proveniente de Cuba, hasta convertirse en el acto principal del Salón México, pero además  trajo a la Ciudad de México en su época lo que llegó a conocerse como “jingle”.

En aquel entonces era de uso común escuchar a los “pregoneros”, quienes pasaban por las calles haciendo público y notorio sus productos, los cuales eran principalmente comestibles, pero especialmente en el sureste del país lo hacían en un estilo de danzón, lo cual animó a mi abuelo Juan de Dios a realizar, estando ya en la Ciudad de México, temas musicales en ese género, adecuando a estos las letras de los productos comerciales (el famoso copy de hoy en día, pero expresado en canción) tales como jabones, colorantes, chicles y cigarrillos, entre otros, con lo que se inicia la era del “jingle”, el cual crece gracias a la enorme popularidad que gana la Radio en México, y es que durante los años veinte prácticamente todos los productos del hogar tenían relación con el baile (incluso las ilustraciones de impresos, tales como Revista de Revistas).

Todo lo anterior, valga para tocar un tema que siempre me ha causado gran asombro, por no decir molestia: el uso de temas musicales extranjeros en los spots o comerciales de productos mexicanos y para mexicanos.
Es bien sabido que realizar un jingle puede tener costos desde 10 mil pesos y hasta 100 mil o más en algunos casos, dependiendo de la producción y su creador. Por ello en muchos de los casos las agencias optan por el uso de temas ya existentes y cuyo contenido nos dice o sugiere las características y bondades del producto, apoyándolo de manera especial, porque la asociación de imagen y audio es esencial en la recordación de un producto. Entonces, al utilizar un tema ya grabado, se paga una tarifa por derecho fonográfico o uso del master, que además de resultar más económico, la agencia se evita tiempo y disgustos en coordinación y producción del tema.

Actualmente existe una campaña en TV de Aeroméxico que ya de por sí obtuvo el rechazo generalizado en Redes Sociales, según describe el periódico El Universal en su sección Sociedad del sábado 17 de agosto de 2013, donde menciona: “El lunes se filtró en redes sociales sobre un casting racista por parte de Aeroméxico para uno de sus anuncios promocionales, sin embargo, la agencia que contrató la aerolínea (Catatonia), negó ser responsable de la solicitud y culpa a otra empresa (Free Last Casting)”. En dicho artículo se menciona que los organizadores del casting buscaban a gente con “un look polanco”.

Pues en la producción musical del promo también se es racista. Elegir el tema “Happy Together”, del grupo norteamericano de los 60’s y 70’s “The Turtles” –el cual no niego que me encanta y que es uno de los más fieles representantes del pop estadounidense-, significa no sólo utilizar uno de los temas con mayor presencia en películas (lo cual puede ser contraproducente, ya que las ideas de asociación pueden desviar el mensaje de Aeroméxico), sino también de una cultura que no nos pertenece. ¿Aeroméxico sí nos pertenece?

Te aseguro a ti que estás leyendo, que no te alcanzarían los dedos de la mano para reunir otras opciones de tema de fondo para este comercial, pero en español, en mexicano, vamos.


La cultura del pop rock norteamericano es un cliché. Y más aún en México y para mexicanos.

Qué poco originales… y racistas.

viernes, 2 de marzo de 2012

Así inician las situaciones de Crisis. VW, un caso.

En el ámbito de los negocios, una mala decisión, un error corporativo o simplemente un accidente que provoque el malestar de un consumidor (o de varios), puede desencadenar una crisis de reputación.
Es muy común que quien sufre las consecuencias de un mal manejo por parte de la marca, no realice o emprenda acciones dirigidas a publicar su malestar, independientemente de las maniobras legales que permita el caso.
Ya sabemos que en muchas ocasiones se pierde más en levantar una demanda, tanto en tiempo como en dinero, sin contar con los daños a la salud que en ocasiones esto provoca.
Hoy, más que nunca, debemos intervenir en situaciones como ésta. Es nuestra obligación moral denunciar malas prácticas y, sobre todo, ahora gracias a las redes sociales, esto es más sencillo y produce mejores resultados.
Lo anterior para unirme al reclamo que J Armor (jarmor) hace a través de twitter, haciendo una amplia campaña, solicitando el apoyo de Solórzano, López Dóriga, Adela Micha, Loret de Mola y cuanto comunicador esté a la mano.
Tú también únete, conoce paso a paso el pesar de este cliente defraudado por la VW, su blog: LA PEOR AGENCIA VW EN MÉXICO y difunde.

miércoles, 11 de enero de 2012

Otro Fan de Facebook

Desde que inicié el reciente proyecto de desarrollar la oferta de servicios como Community Manager de manera comercial, me di a la tarea de revisar las herramientas que los Social Media ofrecen. Una de ellas, por supuesto, fue Facebook. Mi reiterado ingreso a los planes y posibilidades que ofrece este medio, alertó sus indicadores y me ofrecieron de manera gratuita un crédito publicitario por $630.00 MN. 


Para poner a prueba esta estrategia, adopté mi cupón a una campaña de un mes para promocionar mi página de facebook "Almanaque del Rock" (http://www.facebook.com/almanaquedelrock), iniciando la primera semana de diciembre del pasado 2011. Los resultados han sido fenomenales, 30 días después, en enero de 2012, los fans habían aumentado, de 86 con lo que inicié (en ese momento la página ya tenía casi un año de vida), se multiplicaron a más de 1,500 fans.


La estrategia utilizada consistía en invertir no más de 1 dólar al día. Facebook entrega resultados de la campaña muy completos, con CPM, CPC, alcance, impresiones, etc.


Por supuesto, ningún presupuesto ni herramienta en los Social Media es milagroso. He podido constatar que el diario trabajo en la página me ha permitido aprovechar este crédito y lo que puedo concluir es, que para obtener los mejores resultados, habrá que poner en marcha los siguientes preceptos:

  1. Ser constante. Cada día, atender la página, renovando su información.
  2. Ser discreto en los posts. Más de 2 al día pueden ser demasiados, aunque depende del tópico.
  3. Centrar la información en el target. Ser preciso en los temas.
  4. Postear para la red, no para nosotros.
  5. Atender los comentarios. Responde a dudas y agradecer (likes) los comentarios.
  6. Ser tolerante y responder con madurez las quejas.
  7. Reconocer un troll. Y expulsarlo, por supuesto.
No me queda más que agradecer el crédito y por supuesto, felicitar a  Facebook.

En este momento, año y medio después, el crecimiento ha sido viral, con lo que ahora la página posee más de 3 mil fans.

Visita "Almanaque del Rock" (http://www.facebook.com/almanaquedelrock)